Imagina que tuvieras el poder de expresar y llenar tu mundo de vivencias únicas. Podrías utilizar la creatividad para empezar de cero. Es como esa lluvia que cae afuera. Y da a las calles la oportunidad de comenzar una vez más. Renovadas, limpias, dispuestas a impregnarse de nuevo de las huellas de sus transeúntes.

Atrévete a dibujar los trazos de tu vida

Como esa primera nota de piano, que vibra tímida antes de que una melodía conmovedora comience su travesía. Saca la mano por la ventanilla y deja que el viento revuelva tus cabellos, esos que quedarán mojados en todos los mares que decidas explorar en tus viajes alrededor del mundo, geografía que solo tiene límites si tú se los pones. ¡Los mapas son tuyos, no frenes ahora!

Existe un sendero imaginario que aparece ante nuestros ojos en un momento de nuestras vidas. Sí, en la tuya, en la mía, en la de todos. Es un camino lleno de una luminosa calidez y su vacío está pidiendo a gritos un mobiliario de vivencias. Como ese sueño en el que te encuentras en una habitación a oscuras, con las ventanas cerradas, y cuando te dispones a abrirlas de par en par descubres tienes el poder de volar y dibujar todo lo que habrá a tu alrededor. ¿Te imaginas qué paisajes tan hermosos pintarías?

La pluma de la creatividad es todo lo gigante o pequeña que su escribiente la imagine porque el que la usa tiene la capacidad de proponerse retos y sueños grandes o diminutos.   Es un artilugio de tinta transparente que transforma el universo de quien decida usarla. La edad no es ninguna excusa. Adolescentes que están a punto de vivir nuevas experiencias rozando la edad adulta. Adultos que han colmado de sabiduría su desván y están preparados para abrazar la madurez. Seas quien seas, el poder de transformar tu mundo va intrínseco a ti.

Marzo llega con el impulso de la creatividad para recordarnos que nuestra vida está llena de gestos que nos dan la oportunidad de empezar una y otra vez. Como si fuera un pan que pudiéramos amasar hasta darle la forma que quisiéramos. Como si el agua de esa lluvia que renueva la ciudad al regar nuestro cuerpo nos diera el poder de la transformación esperada.

Intentamos mantener el equilibrio en una cuerda muy fina y elástica. Cuando nuestro cuerpo se relaje, cuando nos dejemos llevar, podremos al fin danzar sobre ella. Comienza a caminar sin dudas por el sendero, la seguridad te hará pintar el cuadro más hermoso…

Ya tienes el poder de expresar y llenar tu mundo de vivencias únicas.