Reverso, por Erika Martínez


Lo invisible sabe por qué
y yo trato de comprenderlo
pero mi piel va por la poza a oscuras:
el agua desbarata los mosaicos.

Ir al almanaque

Fiestas marineras de la Virgen del Carmen

Carmen, patrona del mar, estrella de los mares, advocación marina de María, madre de Cristo. Julio es su mes de gloria en calles y playas, donde reina, extendiendo su nombre en tantas mujeres que van naciendo, como uno de los nombres más españoles: recordemos que hasta el compositor francés Bizet le dedicó una ópera famosísima.

En España y Latinoamérica, la Virgen del Carmen se nos aparece como icono y figura de representaciones y fiestas más allá de sus connotaciones religiosas y más cerca de una celebración pagana de la gente del mar, trabajadores incansables en la pesca que a todos nos beneficia, pues ellos también merecen su homenaje y su día.

El día 16 de julio se celebra su imagen y ella preside las ferias de varias poblaciones del mundo. Desde sus orígenes de los eremitas refugiados en el Monte Carmelo de Israel hasta nuestro días, el culto a la Virgen del Carmen ha ido evolucionando hasta convertirse en una festividad más allá de la religión, porque pescadores y marineros la enarbolan como amuleto de buena suerte, generosa protección y cosecha de peces para el mercado.

El Albaicín de Granada cumple 25 años como Patrimonio de la Unesco

“Granada es apta para el sueño y el ensueño, por todas partes limita con lo inefable…,” dijo Federico García Lorca de su ciudad natal. Y uno de los barrios más inefables para el ensueño, de cuantos pueden visitarse en España, es sin duda el Albaicín.

En 1994 fue declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad por su “rico legado de la arquitectura árabe vernacular con la que armoniosamente se combina la arquitectura tradicional andaluza”, uniéndose al ya reconocido conjunto monumental de la Alhambra y el Generalife.

Playas de Málaga: agua y arena para levantar castillos

Málaga extiende su horizonte de playas en kilómetros de arena por toda su costa. Itinerario vital de olas desde Manilva y Estepona, a Marbella, Fuengirola, Mijas, Benalmádena, Torremolinos, ciudad, el Rincón, Torre del Mar y Nerja y más. Costa del Sol, amable en sus grados, clara en su arenisca, verde en sus bosques, altiva en sus palmeras, diáfana de sol hasta más allá de la noche, salada de agua marina, helada en sus tintos de verano, copiosa en sus espetos de sardinas, boquerones y calamaritos. Málaga es la sede de cualquier verano largo, fulgor de idilios transitorios, tal vez eternos.

Los niños hacen castillos precarios en la arena, los adultos imaginan un castillo de proyectos mientras descansan. Playa que permite edificar una vida. Una ola empuja lo imposible, una oportunidad o bien el rapto de un sueño. Su frescor cobija. El sol de Málaga alimenta los cuerpos y los barniza de miel dorada y oscura.

De tapas por Madrid y mucho más

En pleno verano, cuando de la capital se escapan los que pueden hacia la sierra o la playa, Madrid sigue viva, entregándose al calor y a sus vecinos y visitantes con la soberbia laberíntica y la pura sencillez de una gran ciudad.

Impertérrita se alza la Puerta de Alcalá a toda temperatura, orgullosa puerta de brazos abiertos para todos. Siguen abiertos los museos, los parques, el callejeo, las tiendas, los mercados. Y quien quiere vivir Madrid, lo hace sin miedo al verano. Momento único de visitar sus bares, restaurantes, cervecerías y tabernas, y vivir la magia de sus tapas en compañía de amigos que debaten del último libro que han leído o del nuevo Gobierno por estrenar.

La fuerza tiene nombre

¿Dónde está el aura que a veces nos falta? ¿Dónde el valor, la valentía, el vigor físico que nos cede fortaleza? ¿Dónde la solidez y la firmeza del alma para no perder el norte de las ambiciones y la justicia, sin perder la ética entre lo que queremos y lo justo?

Aquí la fuerza, y en todo su energía, en ejemplos incuestionables:

La fuerza vibrante de un allegro en los conciertos para violín y orquesta de Las cuatro estaciones de Vivaldi (1725). O la fuerza aromática del agua del Hammam sembrando proyectos. Y la fuerza pequeña de un niño que porta su mochila hasta la escuela. O la fuerza libertaria de Espartaco dirigiendo la rebelión de los esclavos romanos contra el Imperio.

Erika Martínez: poesía que choca contra los estereotipos

Digamos de ella primero lo necesario para después hablar de lo imprescindible. Nacida en Jaén, Erika Martínez (1979) es doctora en Filología Hispánica y licenciada en Teoría de la Literatura por la Universidad de Granada. Desde 2009 ha publicado los siguientes poemarios, todo ellos en la editorial Pre-Textos: Color carne, que recibió el Premio de Poesía Joven Radio Nacional de España, Lenguaraz (conjunto de aforismos, 2011). El falso techo (2013) y Chocar con algo (2017).

Hasta aquí lo necesario, algo de su currículum, pero poco de lo que de verdad importa. Porque se trata de una voz literaria que rompe moldes en la construcción poética y que va deconstruyendo los clichés, los prejuicios y los estereotipos. Por eso resulta tan interesante e imprescindible.