Ya por estas fechas los naranjos empiezan a mostrar fragantes flores abiertas. Y se puede decir que es primavera en Andalucía. Muchas avenidas, plazas y patios están repletos de naranjos en flor. De esta manera, perfuman las calles de los cascos antiguos en muchas ciudades de nuestra tierra. Es un olor, una luz que nos saca del invierno. Y nos adentra a las suaves y deliciosas sensaciones de la primavera.  Ya es primavera, ya huele a azahar: Ya ha florecido Al Ándalus.

Ya es primavera, ya huele a azahar: Ya ha florecido Al Ándalus

Justo hoy, a las 17:57h entra la primavera. Pero nosotros ya llevábamos percibiendo notas de primavera desde hace algunas semanas. Porque los naranjos de nuestras ciudades empiezan a despuntar hermosas bolitas blancas. Que poco después estallaron en blancas flores arracimadas entre el verde de sus hojas.

Las calles se llenan de ese olor tan característico. El olor a azahar, que así llamamos a la flor del naranjo, y que embriaga y cautiva al que lo percibe.

En Córdoba, precisamente por eso, y como homenaje al patio de los naranjos de la Mezquita Catedral, la esencia que utilizamos en uno de los aceites para el masaje es la de flor de azahar.

Sus propiedades sedantes y digestivas son altamente conocidas desde muy antiguo. Alivia las tensiones nerviosas, ayuda a conciliar el sueño y a combatir el cansancio físico y al igual que el fruto, contiene gran cantidad de vitamina C.

En las calles solemos encontrar el naranjo amargo, naranjo de Sevilla o bigarade. Es originario del lejano oriente y fue traído por los árabes «desde más allá del Ganjes». El autor de tratados de agronomía árabes Abu Zaccaria trata extensamente del cultivo los naranjos y limoneros en Al Ándalus, siguiendo aún en práctica muchas de las técnicas que éste y otros expertos agrónomos andalusíes establecieron en la Edad Media.

Pronto se comenzó a utilizar como árbol ornamental en muchos de los jardines y calles de Al Ándalus. Debido al amargor de su fruto y a su enorme resistencia en nuestro clima,. Esta costumbre también se mantiene hasta nuestros días. Para nuestro orgullo y deleite cotidiano.

No obstante, aunque el fruto no es muy apreciado en nuestro país, sí tiene aplicaciones culinarias, como las confituras de naranja amarga, la elaboración de licores y esencias de naranja y muchos remedios de la medicina naturista. Quizá por ser un recurso tan cotidiano, le hayamos prestado menos atención e importancia de la que le prestan muchos extranjeros que ven en nuestros árboles cargados de naranjas un tesoro de alto nivel gastronómico.

 

En definitiva, ya es primavera, ya ha florecido Al Ándalus. Porque los naranjos están en flor, o los naranjos están en flor porque ya es primavera. En cualquier caso, disfruta de las sensaciones. Y acuérdate de esto cada vez que huelas una calle llena de azahar. Siente Al Ándalus en nuestra esencia cotidiana.

 

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