Desde la orilla del Hammam te pienso

Impregnada en aceites de ámbar rojo,
de jazmín, de caléndula, lavanda y eucalipto,
qué fácil es ahora deslizarme
por entre los barrotes de mi mundo de límites,
escapar hacia mi identidad auténtica.
Tu boca me sabe a té con miel.

La confianza como brújula

Escucha, transeúnte, persona anónima o ser humano con sus contradicciones y sus pasos a veces inciertos:

Confía en los ancestros y en la herencia de quienes estuvieron antes de que nacieras, personas que edificaron poco a poco lo que ahora te parece lógico y cotidiano: vacunas, carreteras, ordenadores, casas, quirófanos, toallas de suave tacto.

Confía en el futuro del que nada se sabe, pero que vendrá cierto y nos hará crecer con su inesperada novedad.

El amor, todo lo puede

Inmaculada Mengíbar, el amor todo lo puede

La poetisa Inmaculada Mengíbar nació en Córdoba en 1962, aunque ha vivido en Granada, Almería y Torremolinos. Esta mujer madura como fruta de temporada nos ofrece su roja pasión por el amor.

En la Universidad de Granada se licenció en Filología Hispánica y es en esta ciudad donde comienza a escribir y publicar, al entrar en contacto con autores de la poesía de la experiencia o la nueva sentimentalidad, una estética en la que coincide en un claro decir, sus influencias de la Generación del 50, sobre todo Jaime Gil de Biedma, del que toma el préstamo de  su primer título publicado.

Subiendo la cuesta de enero hacia la luz

Sube por esa rampa de tu existencia hacia la luz permanente de tu vida, porque siempre es luz, incluso si parece que se apaga o tiembla la llama de la vela por un viento inesperado. Sube sin detenerte en lo insustancial ni en los obstáculos que cada cual se encuentra en mitad de su vereda. Sube mientras tocas con paciencia el borde de la orilla y las flores de cada estación que brotan a cada lado, o los árboles que dan sombra o los guijarros al pie de un arroyo de amor y sabiduría.

Planes que apetece hacer cuando llueve

Planes que apetece hacer cuando llueve

No falla, cuando llueve a todos nos apetece estar resguardados del frío en casa. Bajo las mantas, viendo una película o leyendo un libro y acompañados de un té caliente. Nos dan ganas de huir de la entropía de la ciudad y sus suelos mojados. Llenos de paraguas, atascos y transportes atestados de personas. Que intentan llegar puntuales a su destino. Esta podría ser una idea perfecta para un día de lluvia. ¡Pero hay muchas más! Así que, saca tu sonrisa, tus botas de agua y tu chubasquero. ¡Que tenemos planes!

El nuevo día, de Luisa Castro Legazpi

El nuevo día, de Luisa Castro Legazpi

La lluvia caminaba con pasos de gacela
Con alas de pájaro las nubes te llevaban
El nuevo día de un reino
Frugal como la espuma
Te saludaba.

Menos redes sociales y más slow movement

Menos redes sociales y más slow movement

En un mundo globalizado donde la tecnología nos absorbe cada vez más, ha surgido una nueva tendencia. Dejar a un lado las redes sociales. Hasta los millennials dicen adiós a su rutina digital para centrarse cada vez más en sus vidas reales. ¿Querrá decirnos este hype algo sobre la importancia del slow movement?