Una de las cosas más curiosas de las ciudades es el origen de sus nombres actuales y a lo largo de la historia. El recorrido por la etimología del topónimo es reflejo de quiénes fueron los ocupantes del lugar, en qué era rico el terreno, o qué hecho cambió su historia. Descubrimos el nombre de Madrid, arroyo entre colinas.

Madrid, arroyo entre dos colinas

Son muchos los nombres, no sólo de ciudades, sino de accidentes geográficos como ríos, valles o montañas cuyo nombre hace referencia a su propia naturaleza. En Hammam Al Ándalus nos resultan especialmente interesantes aquellos que están ligados a nuestro bien más preciado, el agua.

Uno de los ejemplos más conocidos podría ser el río Guadalquivir, denominación actual que procede de las palabras árabes Wad Al Quibir, que literalmente significan, Río Grande. Pero hay otras muchas raíces y evolución de nombres que hacen referencia al agua. ¿Sabíais que el origen de la palabra Madrid también podría estar relacionado con este elemento?

Matrice, ‘madre de aguas”

Aunque los historiadores atribuyen la fundación de la ciudad, como tal, al emir MuhammamdIbn al-Rahman, anterior a este periodo, durante la dominación visigoda ya existía una población pastoril.

El pueblo visigodo buscaba para sus asentamientos lugares con correntías de agua y eran estos los que daban origen a sus nombres. Pese a lo que podamos pensar, rememorando la imagen de la amplia meseta castellana, el centro de la Península era rico en fuentes y manantiales y de ahí su nombre.

Como cuenta el historiador Jaime Oliver Asín en su libro “Historia del nombre de Madrid”, el nombre premusulmán de la ciudad era “Matrice”, que significa“ madre de aguas”.  Los visigodos encontraron una gran fuente en lo que hoy se conoce como Plaza de Puerta Cerrada, de esa fuente surgía un  arroyo que discurría hacia el río Manzanares, entre las dos primeras colinas en las que hubo asentamientos humanos en esta zona.

Más tarde, cuando los ejércitos árabes llegaron hasta el centro de la península, en el siglo IX, Madrid fue elegido como asentamiento gracias a su abundancia de agua. Los árabes eran grandes maestros de la canalización del agua, y la existencia de la fuente matriz les inspiró a construir importantes redes de distribución del agua.

Éstos le dieron el nombre de “Mayrit” compuesto por el término árabe “Mayra” que significa madre o matriz y el sufijo “it” de las lenguas prerrománicas que significa lugar. De manera que Mayrit, nombre árabe de la ciudad sería “lugar madre”, una traducción del original “Matrice” visigodo.

Ambos topónimos se usaron durante la Reconquista, tras la cual pervivió el de origen cristiano, “Matrice” se convirtió en “Matrit”. De manera que el actual nombre Madrid continua haciendo referencia al manantial matriz de la ciudad. Madrid, “madre de aguas”.