Hoy queremos acercarnos a uno de los instrumentos de uso frecuente en el hammam: el guante de kessa . Se trata de una especie de manopla con propiedades exfoliantes de origen andalusí que se utiliza en el hammam para la limpieza en profundidad de la piel. La composición de su tejido hace que el guante, una vez mojado, conserve su elasticidad y se ajuste a la mano, permitiendo que el masaje sea más cómodo y fácil de llevar a cabo.

Pero , ¿cuáles son sus propiedades principales?

El guante kessa logra desprender todas las impurezas y las células muertas de la piel, sin irritarla. Además de la limpieza, su utilización regular estimula la circulación y la actividad celular, ayudando a luchar contra la formación de la celulitis. También prepara la piel para recibir los tratamientos corporales, permitiendo una mejor penetración de los productos de belleza y haciendo que el bronceado sea más luminoso.

La forma de utilizar el guante de Kessa durante el baño, ducha o sauna, es masajear sobre la piel mojada, con agua caliente, haciendo movimientos circulares, usando el jabón de Alepo, de Argán, Jabón Negro o el jabón de uva roja.

El guante de kessa: usos y beneficios

Este sólido jabón, aporta a la piel una limpieza en profundidad. Utilizado en sustitución de la crema limpiadora; no hace espuma por lo que no seca, por el contrario, humidifica y es apto para todo tipo de piel.

Otro de los jabones más usados junto con el guante de Kessa es el jabón negro, que está hecho a base de aceite de oliva y eucalipto, con una textura similar a la mantequilla. La función de este jabón es preparar la piel para el ‘gommage’ –la hinchazón de las células muertas de la epidermis- lo que facilita una mejor y profunda exfoliación de la piel. La acción del gommage reactiva la circulación sanguínea y linfática, dejando su piel suave y limpia de cualquier impureza y toxina, y muy receptiva para un masaje que hidrate y perfume.

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